TRADICIONES

Madrid, 15 de mayo

Claveles rojos, vermú frío y terrazas llenas.
Madrid sigue encontrando formas de parecerse a sí misma.

Madrid continúa preservando pequeñas tradiciones. Cosas sencillas que aparecen cada mayo y que siguen teniendo sentido precisamente porque no intentan reinventarse. Madrid siempre ha tenido algo castizo, pero también algo elegante. Una forma muy concreta de hacer las cosas sin demasiada explicación.

Madrid vive de traidiciones castizas y detalles madrileños. Y estos son algunos de ellos.

Un símbolo de Madrid
Los claveles rojos.
Aparecen cada primavera como si nunca se hubieran ido.


Un dulce
En las vitrinas de La Duquesita aparecen rosquillas que solo tienen sentido esta semana del año.

Un lugar que nunca duerme
Como la ciudad que habita.
San Ginés, aquí el tiempo parece avanzar más despacio.

Una bebida
Vermut Zarro: rojo, frío y antes de comer.
Madrid siempre ha entendido bien la hora del aperitivo.

Un rincón de Madrid
Casa Macareno: todavía existe esa sensación de ciudad antigua que no necesita llamar la atención para funcionar.

Un lugar donde alojarse
Hotel Avani, tan castizo, tan madrileño.

Un objeto castizo
Los barquillos en mitad de la plaza mayor, o si los prefieres en casa, los de Dulcería La Abuela Asunción.

Un lugar donde perderse
Pontejos: Botones, cintas y cosas que ya casi no existen.

Algo que sigue funcionando
La bamba de nata de La Mallorquina.

Una pieza inspirada en Madrid
Este sello o colgante de Alhaja x Mahou, que sólo estará disponible del 18 al 20 de mayo. Alhaja desarrolla junto a Mahou dos piezas únicas en honor a la identidad madrileña.

Una herencia bordada
Tradición, color y algo de otra época. Los mantones de Manila llegaron desde lejos, pero hace tiempo que Madrid los hizo suyos.

Algunas tradiciones no nacen en una ciudad. Simplemente terminan perteneciendo a ella.
Quizá las tradiciones no están para quedarse intactas.
Quizá solo están para recordarnos de dónde viene una ciudad.

Y Madrid, cuando llega mayo, todavía sabe hacerlo muy bien.